Mundos Paralelos

Estas podrían ser mis burbujas: detalle de The Shape of Space, por Alyson Shotz, Museo Guggenheim Nueva York

Estas podrían ser mis burbujas: detalle de The Shape of Space, por Alyson Shotz, Museo Guggenheim Nueva York

Sociedades paralelas. El crisol de culturas diferentes. Burbujas que se reflejan unas en otras y que solo se mezclan de una forma superficial. Con su bandera de barras y estrellas, iguales y diversos al mismo tiempo. Símil perfecto de lo que es esta sociedad: yo te doy mis barras, tu me das tus estrellas. Precisamente eso, una sociedad de negocios. El negocio americano, que ya va durando mucho, al menos en la forma en que lo soñaron ellos, a principios de aquel siglo XIX. Negocio, el de este país, que todavía colea y coleará por mucho tiempo. Desconfiad de los zarpazos de la fiera herida.

Una nación de gentes que trabajaron como burros y, cuando se dieron cuenta de ello, se prometieron a si mismos no volver a trabajar nunca más, haciendo que trabajaran otros. Y, claro, a esos otros hay que pagarlos, o bien una vez, o mal muchas veces. El resultado es también muy claro: nadie gana dinero con el trabajo asalariado, gastan la soldada que reciben. Los otros tienen que gastar su capital, el que ya tenían y que termina por acabarse y con ello su crédito como nación. La deuda galopa como uno cualquiera de los cuatro jinetes. Mal, mal final se avecina.

Y si no, que se lo pregunten a la historia de España. Como acabó nuestro imperio después de Felipe II ? Igualito, las cosas no han cambiado tanto. A Felipe le llamaron demonio, el de mediodía, y otro tanto le ocurrió al presidente Bush, hijo. A este se lo llamaron las gentes religiosas o afectas a ello; aunque también lo hacían algunos agnósticos y, eso ya…hay que tener “tachines”, como se decía vulgarmente en mi pueblo. Al “pobre” Obama le puede caer la misma invectiva, a poco que se lo proponga e inicie otra de esas “guerras americanas” a las que ya nos estamos acostumbrando, increíble y desgraciadamente.

América. Millones de burbujas humanas que flotan en un paisaje producido por ellas mismas. Se miran superficialmente por la transparencia, pero difícilmente se conectan entre si. Es una de las cosas malas, y buenas al mismo tiempo, de este país. Desconexión tremenda, casi total, entre todas esas burbujas, que al mismo tiempo produce un efecto singular de reacción en cadena. No hay el que dirán, no hay influencia social, hay la gran posibilidad de pasar de todo y de todos, sin consecuencias; de quitarte de encima fácilmente a los molestos, los pesados, y a los innumerables idiotas, en carambolas increíbles. Soplar pompas y circunstancias.

Como siempre digo a los oídos receptivos: esta nación tiene muchas, muchísimas cosas buenas, modélicas…e infelizmente un montón de cosas nefandas. Por desgracia, en lo único en que se fijan, el resto de naciones, es en esas malas artes. Hay ejemplos obvios de todos los colores. Por no sé que suerte o azar, son estas las que todo el mundo imita y como toda imitación es casi siempre para empeorar lo imitado. Lástima que las grandes modernizaciones aportadas por este país tengan que tener un final. Los poderes de la sociedad americana se desvanecen en su propia impotencia.

La nación mas “poderosa” del mundo no puede permitirse el lujo, y el baldón, de tener su nivel educativo en veinteava posición del concierto mundial. Así se precipita el final de un imperio. Y perdóneseme la utilización de este dicho castellano: “A cada cerdo le llega su San Martín” y este país, si no le salen nuevas alas para remontar, se va a desangrar cada día a mayor velocidad. Ando yo calculando si voy a ser capaz de ver ese final, o voy a “desfilar” al mismo tiempo. No es que me ocupe mucho este dudar, es que no me gustaría tener que asistir al espectáculo de la caída y hundimiento de todos estos puentes, que es lo primero que va a caer.

Ojala y me equivoque de medio a medio y, en vez de desbarajuste, haya un despegue económico y social que haga remontar esta nación sobre lo que ya empieza a oler a quema y a cenizas. Algo así como un transformer monstruosamente positivo. —Oh! Americanos— les he cogido cariño y, a veces hasta lo sueño…Un transformer que parezca un Ave Fénix, aunque sea con sombrero Stetson y pistolas.

Luisma, 29 de Agosto del 2018

[Originally posted at Dust, Sweat and Iron]

 

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