Algunas noches, al amparo de la obscuridad solo perturbada por las puntuales y necesarias luces LED, me regodeo acompañado de música clásica y escribo, es un decir, en mis circunvoluciones. Eso antes de levantarme apresuradamente del sofá, para encender una luz de lámpara, con su “bombilla” futurible de rabo de cerdo, y escribir a mano. …