Llevo quince días intentando escribir este, u otro post, “y que si quieres arroz, Catalina” (¿!)—que, por cierto, nunca he sabido quien fue la tal señora— no hay manera de pergeñar nada, el síndrome de la hoja en blanco me atenaza. Hasta hoy no me he puesto a ello y es que me llevaban …